17 agosto 2011

Rescate en las Buitreras

O de cómo la administración exige pero no cumple y encima se cuelga las medallas.


Creo que la administración juega un papel importante en la vida de las personas en las sociedades civilizadas. Es más echo de menos que la administración y el estado no intervengan con más brío en determinadas parcelas que mejorarían la vida de las personas. Como decía la Constitución de 1812 “para contribuir a la felicidad de los ciudadanos”. Lo lamentable del sistema es el modo en que se gestiona la cuestión de servicios públicos y que conlleva al apoltronamiento de los funcionarios.
Hace unos días un grupo de espeleólogos y barranquistas denunciaron la presencia de dos buitres en el Cañón de las Buitreras. Anduvieron de oficina en oficina y de teléfono en teléfono: 112, medio Ambiente, Seprona,.. y que se yo que más gestiones. Bien pues nadie acudió a la llamada de rescate. Cada uno argumento sus razones: no es una emergencia, hoy es fiesta, no tenemos efectivos, necesitamos una autorización, etc. y así una larga lista de excusas.
Al final fueron los propios espeleólogos los que tuvieron que organizar el rescate de estos animales: uno muerto y otro muy mal herido.
Pero no queda aquí la infamia. Todavía se regodearon más en ella: pasaron una nota a la prensa dando cuenta del rescate como si fuera cosa propia. La desvergüenza a la enésima potencia.
La indignación de este episodio es una más de las tantas soportadas por los espeleólogos andaluces, necesitamos permiso para andar por el campo. Los permisos se nos requiere complicados trámites y muchos se deniegan por cupos incomprensibles y razones científicas que en ninguna parte del mundo tienen sentido. Me preguntó un Consejero de deportes qué se necesitaba para dinamizar el turismo de naturaleza en Andalucía. Hicimos varias propuestas y todas fueron al cubo de la basura. Claro que la primea de todas es que se dejen de prohibir tanto y se mejore la gestión con más agilidad y cercanía a los ciudadanos y más entender cuáles son realmente sus necesidades y problemas.
Pero qué podíamos esperar. Al fin y al cabo no se ponen de acuerdo para rescatar a dos buitres leonados. No lo van a hacer para afrontar una entelequia como es servir al ciudadano por encima de cualquier otra obligación. Por mucho que lo diga la Constitución. Ni la de 1812 ni la de 1978.

J.A.B.

Todo ello lo podéis ver en este enlace: