20 julio 2009

El Sidrón arroja luz al misterio neandertal

De izquierda a derecha, Svante Pääbo, Antonio Rosas, Javier Fortea, Carles Lalueza y Marco de la RasillaUn grupo de científicos españoles ha recuperado el genoma completo del ADN mitocondrial de cinco neandertales, uno de ellos en el yacimiento asturiano de El Sidrón. El análisis, que se publica esta semana en la revista especializada Science , ha permitido estimar que su antepasado común, la llamada Eva mitocondrial , vivió hace unos 110.000 años y que podría ser más joven que el del humano moderno.

Un pequeño fragmento de hueso encontrado en El Sidrón, del que aún se desconoce a qué individuo concretamente pertenecía, puede llegar a resolver uno de las incógnitas de más difícil solución: qué sucedió con el Neandertal.

El material total analizado corresponde a cinco individuos distintos: uno del Sidrón, otro del yacimiento croata de Vindija, dos del de Feldhofer, en Alemania -en el valle de Neander, que puede considerarse la «cuna» antropológica de la especie- y un quinto de Mezmaiskaya, en Rusia.


El análisis del genoma ha permitido determinar que hace 110.000 años existió lo que se llama una «Eva mitocondrial neandertal». O lo que es lo mismo, que todos los neandertales examinados, la antigüedad de cuyos fósiles oscila entre los 70.000 y los 38.000 años, proceden genéticamente de la misma mujer.


La «Eva neandertal» sería mucho más joven que la «Eva» de la que procedemos los humanos modernos, que habría vivido en África hace 150.000 años. En ambas especies, la genética nos coloca ante momentos en que su supervivencia estuvo seriamente comprometida. Pero en el caso de los neandertales afianza una de las hipótesis que se baraja sobre su extinción.

Reconstrucción de un esqueleto de neandertal
Según explica Javier Fortea, responsable junto a Marco de la Rasilla de las excavaciones en El Sidrón, "los resultados del trabajo aportan conclusiones sólidas para afrontar el problema de la extinción de los neandertales". Fortea, Catedrático de Prehistoria de la Universidad de Oviedo, añade que otros autores han intentado solventar este problema mediante esquematizaciones geográfico-climáticas poco convincentes pero que "en cualquier caso, el problema no debe darse por resuelto.

Carles Lalueza, de la Universidad de Barcelona, indica que probablemente los neandertales sufrieron un gran colapso demográfico por el cual quedaron reducidos, asociado a las máximas glaciales. El último de estos fenómenos, por el cual toda Europa quedaba cubierta de una capa de hielo, tuvo lugar hace 130.000 años, lo que explicaría este cuello de botella demográfico y el modelado genético del ser humano tal y como se conoce hoy en día. Por tanto, conjunción de la inestabilidad demográfica asociada a la pérdida de variabilidad genética como causa de la extinción.