01 septiembre 2011

El Trevelez por fín se deja


























































El pasado 30 de agosto, cuatro componentes del C.D. Tritones y entre ellos dos técnicos de la FAE (Jesús Rodríguez, Arturo Hurtado, Francisco Vicente y el que suscribe Francisco Pérez), decidieron tras haber observado días antes el caudal del mismo, entrar en el Trevelez para intentar reequiparlo aunque fuera de forma provisional ya que se preveía que tras estos dos últimos años de abundantes nevadas y lluvias y la seguridad de encontrarse con instalaciones machacadas o simplemente desaparecidas.
A las 10´30h nos encontrábamos en el "Puente de palos", y procedíamos tras equiparnos a realizar el primer rapel. Al poco de empezar nos encontramos con el primer pasamanos y nos asombramos al observar como se habían dedicado (no se quien) a conciencia en elaborar un pasamanos unos 3/4 metros por lo alto del original empleando paraboles de 8/10 y
12 mm. y dejando cuerda fija instalada de la cual nos servimos para nuestro avance. En este tramo del cañón y hasta llegar al barranco de la sangre, no utilizamos mas cuerdas que la del acseso y la de los pasamanos instalado, ya que el resto de resaltes y marmitas las solucionamos sin ningún otra instalación.
A partir del barranco de la sangre, las pocas instalaciones que nos encontrábamos las teníamos que ir desescombrando y quitándole el apelmazamiento producido por el óxido y la calcificación.
A lo largo de este tramo del recorrido tuvimos que colocar 9 paraboles, un spit y algún aseguramiento a naturales.
No considero oportuno dar mas señas del barranco para así nos desvelar las sensaciones que puede transmitir este nuevo Trevelez, ya que han cambiado las recepciones de muchas marmitas, los bloques encajados han variado el normal desarrollo del mismo, existen rápeles donde antes no había y otros han desaparecido completamente debido a los derrumbes producidos en estos dos últimos inviernos.
Resumiendo, lo encontramos con caudal bajo, con muy pocas instalaciones, conserva toda la peligrosidad de antaño, ramas y bloques en marmitas, muchos derrumbes en su desarrollo y lo dejamos instalado a la mínima para poder bajarlo y en algunos puntos decidimos usar guiados a mochilas para evitar movimientos de aguas.
Muy buen barranco, muy buena compañía y lo mejor de todo fue, poder narrar los incidentes y mejores jugadas delante de una jarra de cerveza y un buen bocata de lomo sentados a las 18´30 de la tarde en el bar del camping de Orgiva.

Fco. Pérez Martínez.
Comité de cañones de la FAE.