08 noviembre 2010

Alta Ruta accede al 2º sifón de la Sima de Villaluenga.


La espeleología andaluza vuelve a reencontrarse con el legendario 2º sifón de la Sima de Villaluenga.


Casi tres décadas han pasado desde que el grupo barcelonés ERE consiguiera el logro de superar el primer sifón de Villaluenga y alcanzara la cota más baja conocida, llegando hasta el segundo sifón situado en la Galería de las Lombrices.

El pasado 1 de noviembre, a través del proyecto de exploración desarrollado por el GM Alta Ruta en el Sistema Villaluenga-La Raja-Alta Ruta, cuatro espeleólogos Jerezanos lograron alcanzar esta zona tras una durísima jornada.

Los 40 litros de agua caídos en las lluvias de hace tres semanas fueron suficientes para llenar el 1º sifón y dejar a medias los trabajos de exploración tras dicho sifón. Esto, sumado con las previsiones meteorológicas típicas de estas fechas, nos condenaba a esperar hasta el próximo verano para poder continuar con la exploración en esta zona.
Pero el veneno de la exploración ya nos tenía embrujados y se nos hacía mas difícil aguantar los meses de espera que el plantear un ataque rápido en aquello que sabemos que ha necesitado de varias jornadas para poder realizarse.
Desde el día que conseguimos superar el primer sifón, han sido muchas las noches que nos hemos ido a la cama soñando y preguntándonos que habría tras aquella zona vertical en la que nos quedamos sin material.
Esto nos hizo trazar un "ambicioso y masoca plan" en el que en tan solo una jornada lográsemos vaciar el primer sifón, preparar un sistema de autovaciado del mismo para que no se vuelva a llenar, explorar y topografiar uno de los ramales pendientes en la escalada situada tras el sifón, explorar y topografiar la cavidad desde la punta de exploración del pasado 11 de octubre.

Son muchos los factores que jugaban en nuestra contra ya que un fallo en cualquiera de los puntos del planteamiento del ataque sería complicado solucionarlo en la misma jornada, mandando todo al traste debido a las previsiones de lluvia de las próximas jornadas. A favor, contamos con todos los factores que mueven el motor de esta exploración, como son el trabajo y sacrificio del equipo, la experiencia y conocimiento de la zona y sobre todo la motivación y las ganas por conocer que hay más allá del foco de nuestros frontales.

Tras la convocatoria solo contamos con 4 participantes (Pepe Merino, Elías Leal, Berni Orihuela del GM Alta Ruta y Miguelón del GIEX)... la mitad del equipo esperado... pero ya estaba decidido y el plan sigue adelante.
A las 10:00h. con todo preparado comenzamos a mover todo el material hacia el cañón de Villaluenga (motor, bomba de succión, cableado, material de instalación, bote, taladro...). Sin perder tiempo y coordinándonos lo mejor posible conseguimos instalar la sima, preparar el motor, instalar el cableado desde el exterior hasta el sifón, montar la bomba y colocar la manguera de desagüe en tan solo 2 horas.
Así que a las 12:20h. se inicia la extracción de agua del sifón trabajando la bomba a unos 3.000Litros/hora.

Con la primera parte del plan realizada satisfactoriamente nos salimos de la sima. Pensamos que 5 horas de trabajo de la bomba (15.000L de agua desalojada)serán suficientes para poder pasar con el bote a través de un besa-techos.
Mientras dejamos realizar su trabajo a la bomba nos dirigimos a la nueva sima situada por encima de la Sima de Villaluenga y que tiene grandes perspectivas de conexión con el Sistema. A esta la hemos bautizado con el nombre de Sima del Consejo de Ancianos y ya alcanza la profundidad de -20mts. Aquí continuamos con los trabajos de desobstrucción retirando un gran número de espuertas de arena/piedras y varios bloques de gran tamaño. En el punto en el que estamos vemos la continuidad aunque hay que continuar desobstruyendo. Sobre las 4 descendemos al coche para coger el resto de materiales necesarios para la segunda parte de nuestro plan (cuerdas, taladro, maza, paraboles, equipo de topo, material para instalar la manguera de autovaciado...).
Aprovechamos para comer algo y para dentro de nuevo.

Antes de las 17:30h. llegamos al sifón y comprobamos que el nivel no ha descendido lo suficiente para poder pasar. Conociendo la forma del sifón calculamos que deberíamos poder pasar tras una hora más de vaciado.
Debido a la suciedad del sifón se obstruye la bomba y se para...
después de todo el esfuerzo no puede ser!!

Cortamos la corriente y revisamos la bomba y tras vaciar la manguera la volvemos a conectar y... si! vuelve a funcionar.

Para aprovechar el tiempo de espera y no coger frio, ya que estábamos bastante mojados, preparamos el filtro y la manguera que instalaremos en el sifón una vez vacío, llenamos el bote, abrimos un poco una zona del sifón a golpe de machota y localizamos exactamente el sumidero donde se pierde el agua que estamos vaciando. Este se encuentra en el mismo caos de bloques en una zona arenosa llena de chinos de río situada junto a un gran bloque. Comenzamos a quitar chinos y piedras y comenzamos a oír la circulación del agua por debajo de nosotros tras el gran bloque. Bajamos la manguera hasta este punto y comprobamos que se traga todo sin problemas... parece que bajo nosotros debe existir una galería que debe ser el sumidero principal de esta zona (y no el tuvo a presión del 1º sifón como se pensaba)... definitivamente una zona pendiente de trabajar...

Contentos por el descubrimiento volvemos al sifón y tras un intento fallido que casi termina en un buen baño en las aguas del sifón conseguimos colarnos al otro lado a las 19:50h. Para ello tuvimos que encogernos al máximo para entrar en el hueco del bote y este llevarlo medio vacío para que se hundiera a ras de agua y así poder pasar por el estrecho acceso. Los primeros en pasar fueron Berni y Miguel que se lanzaron hacia la punta de exploración mientras Elías y Pepe colocaban el sistema de vaciado. La bomba la dejamos funcionando para bajar el nivel del agua todo lo posible.

Llegamos rápidamente a la vertical en la que nos quedamos la anterior entrada. A la cuerda colocada le unimos un nuevo tramo llegando a la base del pozo. Mientras avanzábamos íbamos tomando los datos de topografía.
Tras el pozo de unos 18mts de desnivel accedemos a una zona de medianas dimensiones que tenemos que superar agachados unos 15mts.
hasta acceder a una gran sala de altos techos. Alucinados avanzamos descendiendo por ella... estábamos en la galería de las Lombrices pero esta difería mucho con las historias que circulan sobre ella.
Mas que una galería es una gran sala en la que existen 5 o 6 dunas de barro de bastante altura. Tiene unos 50mts de recorrido y la anchura es de 20mts en la zona mas amplia. Las dunas confluyen todas en el centro dando una imagen muy singular...

"Veía a Miguel avanzando con el carburo e iluminando la sala, ante mis ojos parecía estar viendo el horizonte de un paisaje montañoso donde las dunas eran las montañas que se unían en un valle central que marcaba la continuidad de mi camino..."

La sala termina en un segundo sifón, el cual, forma un lago de unos 10mts de largo. Tras topografiar la zona oímos las voces de los compañeros que no tardan en llegar hasta nosotros. Los cuatro disfrutamos de aquel momento... de aquel sifón y de aquella sala que tantas historias han dado para generaciones de espeleólogos y que solo unos pocos accedieron una vez.
Con respecto a las lombrices, estas aparecen en las huellas de nuestras botas tras ascender por las dunas más cercanas al sifón.
En el centro de la sala aparece un aporte muy activo por una chimenea.
Estamos casi seguros de que este agua proviene de la zona donde hemos vaciado el 1ºsifón.

Pasadas las 21:00h. volvemos sobre nuestros pies y nos dirigimos a la zona de la escalada. Ascendemos y continuamos la topografía por el ramal que dejamos pendiente. Este avanza ascendiendo unos 5mts y topamos con una barriga de barro que nos impide el paso. Viendo la hora que es y faltos de material decidimos dejarlo aquí aunque comprobamos que tras a barriga se abre una galería con grandes posibilidades, más amplia que avanza al menos 10mts. De regreso localizamos la chimenea ascendente que se sitúa en la misma escalada y que también está pendiente de escalar.

Ya en la sala de Villaluenga Pepe y Elías tenían todo preparado para ir remontando el material. Pasadas las 12 llegamos al exterior con todo el material fuera y la sima desinstalada.

Con el cielo plagado de estrellas salimos por el camino hacia el pueblo, cargando el motor y el resto de materiales. Calados hasta los huesos y reventados pero con una gran sonrisa y la satisfacción de haber podido formar parte de esta aventura cuyo final está pendiente de escribir en la historia de la espeleología andaluza con el esfuerzo y la ilusión de un buen equipo de exploradores.

Un saludo Altaruteño

Berni Orihuela