25 noviembre 2008

Juan Antonio Huisa en El Salvador

EL ALPINISTA Y AVENTURERO HUISA CORONA LA MONTAÑA MÁS ALTA DE EL SALVADOR, EL PITAL DE 2.730 M., SIN NINGUNA COMPLICACIÓN PUES SE TRATA DE UN LUGAR MUY TURÍSTICO.
Tras dejar Honduras, Huisa cruza la frontera a El Salvador pero el siguiente objetivo, el Pital de 2.730 m., está muy cerca de la frontera pero debido a las secuelas de la lesión de espalda decide ir a la capital a descansar y en unos días regresar a esta montaña.

Pero curiosamente y a diferencia del resto de países, todo el mundo parece conocer el Pital, y los mismos policías fronterizos le dicen que es muy fácil y que en 20 minutos se llega arriba. La información que Huisa traía es que desde la población de San Ignacio recorriendo 10 km se llegaba a al aldea de Río Chiquito y desde allí un angosto y largo camino lo llevaba a cumbre. Pero como todo el mundo le dice que allí se llega en coche decide comprobar si esa información es correcta y de no ser así abordaría el plan y seguiría a la capital a descansar.

Tras llegar a San Ignacio que se encuentra a 8 km. de la frontera y volver a preguntar, le confirman que a Río Chiquito se llega en bus y para allá continua.

Crónica del viaje:
“No contaba con eso pero bueno no todo tiene que ser tremendamente duro, así que cogí ese autobús cargado de gente y me dirigí hasta Río Chiquito. Sorprendentemente la carretera se encontraba en perfecto estado y la subida era impresionante, a veces parecía que el autobús se iba caer para atrás del enorme desnivel que tenía el camino.
Llegue a la población y pregunte nuevamente y me dijeron que a 5,5 km. estaba el Pital pero que se llegaba en coche y que arriba en la cumbre había cabañas por si quería dormir allí. No dejaba de seguir asombrado así que tome un coche y llegue hasta arriba. Se trataba de una zona verde muy bonita y todo preparado con cabañas y para la acampada, al parecer se trata de un lugar muy turístico y que mucha gente del país llega aquí bien para respirar aire puro y pasear bien para echar el domingo.

El cerro El Pital es una montaña con dos cumbres y desde este área de acampada que se encuentra en medio se divisan perfectamente las dos cumbres y las antenas que hay en ellas. Un paseo cómodo hasta la cumbre y objetivo conseguido, El Pital, techo de El Salvador, y además sin despeinarme siquiera. Aunque debo reconocer que me ha venido bien pues aún estoy dolorido de la espalda y sobre todo porque en parte había perdido un poco la esperanza que en un mes y medio me diera tiempo de acometer los 7 países de Centroamérica, con esta montaña ganaremos unos días muy importantes.

Baje a la zona de acampada y oscureciendo subí a la otra cumbre algo más baja para conocer ambas. El coche que me subió (previo pago por supuesto) me volvió a bajar a Río Chiquito, pero ya era de noche y el último autobús salió hace 2 horas. Pero después de haber ganado ese tiempo tenía que sacarle más provecho al día, así que hice autostop por lo menos para llegar abajo a San Ignacio (8,5 km.). Un camión cargado de repollos (coles) acepto bajarme, así que sin pensármelo subí el equipaje y allí me tire encima de las coles.

Aún no me resignaba a pasar la noche en San Ignacio y me puse hacer nuevamente autostop pero como era de noche o no paraban o iban cerca de allí pero por casualidad uno iba para San Salvador, así que casi le roge que me llevará y la suerte me acompaño. En el camino hicimos buena amistad hasta el punto que me invito a dormir y cenar en su casa, lo que acepte de buen gusto.

El día había sido agotador y de record Guiness: salir de Honduras, entrar en El Salvador, acercarme hasta la montaña, hacer cumbre y bajar, y por último llegar a la capital, casi nada.

Al día siguiente también tuve suerte y me recibió el Sr. Embajador D. José Javier Gómez con el cual converse durante un buen rato y se mostró muy interesado por nuestro proyecto, deseándome la mejor suerte posible.

Mauricio, quien me invito a su casa, se empeño en enseñarme lo más representativo del país, y por supuesto acepte sin dudarlo. El Salvador es el país más pequeño de Centroamérica y a pesar de la pobreza que he visto en todos estos países principalmente en barrios de las capitales, El Salvador es diferente. Las carreteras son inmejorables, comparables perfectamente con España, el gobierno ha invertido muchísimo en tenerlas así; y además el país por completo esta totalmente aprovechado, no queda tierra sin cultivar, son extensísimas los cultivos de frijoles, maíz, café, caña de azúcar, frutas… Como bien dice mi guía de viaje es un país muy trabajador, con muchas fábricas y buenas relaciones diplomáticas con España y E.E.U.U.

La policía vigila mucho el turismo y los sitios que pude visitar como volcanes, yacimientos o lagos están muy acondicionados para el turismo lo que no pude ver en Honduras o Nicaragua. Gastronómicamente se come muy bien pero en la costa hay un pescado excelente, variado y barato y como anécdota os diré que probé los huevos de tortuga, legalizados aquí y en Costa Rica.

El Lago Coatepeque me impresiono por su belleza y además se trata del cráter de un volcán extinto. Otros lugares que pude ver fue el Volcán del Boquerón, volcán Izalco y el yacimiento maya de la Joya del Cerén, para terminar en la zona costera de la Libertad.

Tras ganar días en El Salvador rápidamente me dirigí hacía Belice pero hay que entrar primero en Guatemala y atravesar gran parte del país hasta llegar a la frontera de Belice. Dos días de largo camino con la mala suerte que me robaron en el mismo autobús el móvil, una cámara de fotos y dinero en efectivo. Son muchos los cambios de autobús, macuto para arriba, para abajo, entra gente, sale; en fin este tipo de situaciones son parte de una aventura como esta.