14 mayo 2007

Huisa y López abandonan su subida al Everest

TRAS UN SEGUNDO INTENTO, HUISA Y LÓPEZ DECIDEN PONER FIN A UNA AGÓNICA SUBIDA


13 de mayo de 2007



La altura nuevamente nos ha ganado la batalla, este año el mal de altura, con sus consecuencias nos has castigado fuertemente. Ya decíamos en las anteriores notas que incluso en el periodo de recuperación teníamos serios problemas con la aclimatación.



Hemos dado los pasos necesarios, hemos aguantado los días que marcaban los programas de subida, lo hemos hecho todo, pero nuestro cuerpo no ha resistido la altura. Yo concretamente lo he pasado bastante mal, porque en el periodo de recuperación no podía dormir, me dolían los pulmones, no paraba de toser, en definitiva, la altura me había dejado tocado y días después lo pude comprobar.



Cualquier deportista cuando se lesiona, rápidamente se retira, Pedro y yo estando muy tocados hemos seguido para adelante y hemos ascendido estos últimos días hasta el campo intermedio y el campo base avanzado a 6.400 m.



Pedro ha realizado una buena recuperación pero era ficticia, la altura también lo esperaba en el avanzado para castigarle de nuevo, así que débiles y sintiéndonos impotentes ante la situación, hemos decido poner este año fin a la expedición.



Yo no podía más, he penado durante muchos días, me sonaba la nariz y era sangre pura, escupía y lo mismo; ya no podía seguir exponiendo más mi salud a la altura. Hemos hablado con varios médicos en el campo base y quizás tengamos un problema ante la altura, nos aconsejan también un programa específico y personal medico de aclimatación para futuras ocasiones.


Nos sentimos frustrados, desanimados e impotentes; hemos subido paredes mas fuertes, hemos pasado momentos mas extremos en otras montañas, sin ayuda de porteadores ni sherpas, pero al altura nos ha eliminado por completo sin posibilidad de subida.

Everest nos ha vencido nuevamente, no valen excusas. Pedro se niega a comprender la situación, "me he machacado estos meses mucho para nada, corría dos horas sin parar, 200 kilómetros en bici sin bajarme, y aquí me elimina la montaña de un plumazo".



Además cuando tu cuerpo no responde, la mente se alía también; tu cabeza sabe que no tienes opciones de cumbre y por tanto tira para atrás, como un animal cuando va a dar un paso y cree que esta en peligro, se resiste a darlo, eso me pasaba a mí, seguía hacia delante, pero mi mente quería salir de allí, porque mi cuerpo estaba tocado.



Personalmente poco me consuela en estos momentos, me siento muy mal conmigo mismo, siento que no he respondido las expectativas de mis patrocinadores y colaboradores, de mis familiares y amigos, he llorado de impotencia.



Hemos subido con éxito a todas las montañas, menos a Everest, sabemos de sobra que la alta montaña es muy difícil y dura, atrás quedan por ejemplo el sexto intento al Everest y por fin cumbre el ano pasado de nuestro compañero y gran alpinista Yosu Feijoo, o los intentos fallidos de Juanito Oiarzabal, o los dos intentos de los compañeros andaluces al K2; pero todo eso no nos consuela en absoluto.



No significa que en un futuro no volvamos a intentarlo, ni que esto será el fin, hay proyectos muy ambiciosos y novedosos que pretendo comenzar, pero esto hunde al más duro.



Por ultimo, pedir disculpas a toda la afición y familia bética por no haber podido ondear mas alto la bandera de nuestro centenario, que con tanto orgullo hemos portado, y por supuesto a nuestros patrocinadores: la Consejería de Turismo, Comercio y deporte de la Junta de Andalucía, Ayuntamiento de Sevilla, Canal Sur, Merkamueble, Caja San Fernando y centro comercial Nervión Plaza. Que a nadie le quepa la menor duda que hemos luchado hasta el fin, hasta que la situación se ha puesto demasiado grave de cara a nuestra salud.



Juan Antonio Huisa García


Jefe de expedición